El titular del Ministerio Público se encarga personalmente de recibir la declaración de Jerí debido al alto rango de este, en una indagación preliminar que no podrá profundizarse hasta que el mandatario deje el cargo, cese que intentan adelantar bancadas parlamentarias de diversas posiciones políticas.
Según trascendidos de la Fiscalía, las preguntas de Gálvez girarán en torno a detalles de las reuniones del interrogado con los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong.
El segundo de los nombrados está sometido a detención domiciliaria por presuntos delitos ambientales anteriores a la difusión por la prensa de videos sobre esos contactos, pese a lo cual visitó tres veces el Palacio de Gobierno.
Jerí será también interrogado sobre su ingreso a cenar al restaurante de Zhihua Yang, a altas horas de la noche, encapuchado en pleno verano y con anteojos oscuros, el 26 de diciembre.
Sobre ese y otros contactos similares, el presidente ha dado explicaciones que la prensa, analistas y congresistas de casi todas las posiciones, consideran inverosímiles y sospechan de de que se trate de cabildeo para negocios indebidos.
El mandatario ha incurrido en contradicciones, como sostener que vió a Ji Wu Xiaodong en la cena del 26 de abril y no conversó con él porque casi no hablaba castellano, aunque la prensa reveló que el empresario vive en Perú desde hace cerca de 30 años y es traductor oficial acreditado por la Cancillería peruana.
El fiscal de la Nación descartó que, como procede en una investigación preliminar ordinaria, vaya a levantar el secreto de las comunicaciones y las cuentas de Jerí, debido a limitaciones fijadas por el Tribunal Constitucional (TC).
Las acotaciones fueron establecidas a pedido de la expresidenta Dina Boluarte, quien, con más de diez denuncias de presunta corrupción, violaciones de derechos humanos y otras causas, alegaba que era víctima de una especie de acoso de la Fiscalía, la mayoría archivadas por la mayoría del impopular Parlamento.
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