“El programa nuclear, el equilibrio de poder regional o una estrategia más amplia para contener a China y Rusia, todo esto está unido y puede formar parte del diseño que Washington desea imponer en territorio iraní”, destacó el ministro de Relaciones Exteriores.
Según el jefe de la diplomacia rusa, geopolíticamente, incluso con la administración del expresidente Joe Biden, la nación norteña comenzó a hablar no solo de un ‘eje del mal’, sino de un ‘eje’ de Estados que realmente representan una amenaza para el dominio occidental.
Esto incluía a Rusia, China, Irán, la República Popular Democrática de Corea y, en ocasiones, incluso a Belarús como aliada de Moscú. “Ahí está. No lo ocultan», enfatizó Lavrov.
Al respecto, añadió que en las medidas estadounidenses también intervienen los factores económicos y energéticos.
El titular de Exteriores recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al iniciar la operación ilegal contra Venezuela y secuestrar al mandatario Nicolás Maduro, «declaró explícitamente que los estadounidenses necesitaban el petróleo venezolano».
«El petróleo iraní proviene de un país que se encuentra entre los principales productores de hidrocarburos. Estoy prácticamente seguro de que los norteamericanos también preferirían controlar esos flujos”, acotó.
Por otra parte, el canciller comentó que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, “nunca ha ocultado que Teherán representa una amenaza existencial para Tel Aviv”.
«Mantenemos buenas relaciones con Israel e Irán, y siempre ofrecemos nuestros buenos oficios para ayudar a calmar esta situación”, sentenció el jefe de la diplomacia rusa.
En relación a esta práctica recordó que hace poco más de 10 años, en 2015, Rusia desempeñó un papel clave para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, incluida la exportación a territorio ruso de agua pesada obtenida durante el proceso de enriquecer uranio superior a la cantidad acordada para la República Islámica.
“Ahora estamos listos para hacer algo similar. Los israelíes, iraníes y estadounidenses lo saben», sentenció.
La víspera, Trump declaró que «al igual que con Venezuela», la Armada estadounidense «está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia si es necesario» contra suelo iraní.
No obstante, el jefe de la Casa Blanca se mostró confiado de que Teherán se sentará rápidamente a negociar un acuerdo justo, equitativo y sin armas nucleares.
Por su parte, las autoridades de Irán advirtieron que cualquier acción militar en su contra «se considerará el inicio de una guerra», al tiempo que manifestaron estar listos para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión. Paralelamente, expresaron su disposición a mantener un «diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos».
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