El mandatario, durante un encuentro este sábado con diplomáticos y embajadores acreditados en el país, a propósito del nuevo año, dijo que estas conversaciones se efectuarían en territorio congoleño, aunque no adelantó fechas.
Refirió que las instituciones de la República serían las encargadas de conducir estas discusiones en torno a las causas de la crisis de seguridad en el este del país, de conformidad con la Constitución, las leyes y los principios democráticos que sustentan el pacto nacional.
No obstante, subrayó que “este diálogo interno, por necesario que sea, no puede sustituir las obligaciones internacionales. No puede invocarse para minimizar un acto de agresión ni para diluir las responsabilidades establecidas”, afirmó.
Añadió que la justicia seguirá su curso normal, con rigor, hasta el final y sin indulgencia, para honrar la memoria de quienes fueron víctimas injustamente de esta agresión.
Tshisekedi reiteró que la RDC mantiene su mano tendida para una paz genuina, mas aclaró que una paz genuina requiere acciones verificables, como el cese inmediato de todo apoyo a los grupos armados; la retirada de las fuerzas extranjeras del territorio nacional y el fin de las zonas grises.
También agregó el estricto cumplimiento de los mecanismos regionales e internacionales, y el restablecimiento efectivo de la autoridad del Estado congoleño en toda la RDC.
“Reafirmamos nuestra apertura al diálogo entre el pueblo congoleño: un diálogo pacífico, inclusivo y decididamente republicano, orientado a fortalecer la cohesión nacional, sin cuestionar jamás las instituciones establecidas mediante el sufragio universal”, remarcó el presidente.
En sus palabras expresó, además, gratitud hacia su homólogo angoleño y actual titular en ejercicio de la Unión Africana, João Lourenço, “por sus buenos oficios, su sentido del equilibrio y su inquebrantable compromiso con la paz en nuestra región”.
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