Para justificar tales medidas extremas el mandatario norteamericano utilizó el manido pretexto de declarar al pequeño país vecino una «extraordinaria e inusual amenaza para la seguridad de Estados Unidos», nada más alejado a la realidad, aclara.
«Esta escalada de agresiones se enmarca en el criminal bloqueo que sufre la Revolución Cubana desde hace más de seis décadas, recrudecido con el regreso de Trump a la Casa Blanca, quien ahora busca extender la coerción y las sanciones a aquellos países que, haciendo uso de su derecho soberano, quieran comercializar petróleo con La Habana», precisa el PCA en un comunicado.
Washington intenta ahora reforzar sus ataques en la región y asfixiar por completo a Cuba con una renovada y más violenta Doctrina Monroe”, alerta esa organización política, la segunda más longeva en Argentina.
Por su parte, el Partido de la Liberación y el Grupo de Trabajo Solidario Mil por Cuba, de Córdoba, advierten en un comunicado conjunto que el daño económico directo producido desde que el presidente John F. Kennedy oficializó el bloqueo en 1961 hasta 2025 ha sido de 170 mil 677 millones de dólares, según acreditó Cuba ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
“Ese bloqueo es la causa principal de los sufrimientos de la población de 11 millones de cubanos. Y en el colmo del cinismo, desde Washington y especialmente la gusanera de Miami, mienten con que el bloqueo no existe sino que aquellas trabas y crisis de la economía cubana serían propias del sistema socialista”, recalca la nota.
PL y Mil por Cuba sostienen en primer lugar que “la acusación de que el país de Fidel es una amenaza a EE.UU.”, y segundo, “la imposición ilegal y unilateral de aranceles a los países que comercien con Cuba es la demostración de que el bloqueo realmente existe y es la causa de los apagones eléctricos, falta de combustible, problemas de transporte y muchas otras carencias”.
“Y no es un mero “embargo bilateral” porque castiga a los países, empresas y bancos de terceras naciones que comercien con La Habana”, acentúan ambas organizaciones.
PL y Mil por Cuba critican, a su vez, al gobierno argentino no solo por votar a favor del bloqueo en la ONU, sino por sumarse a él al obstaculizar el comercio bilateral, prohibir los vuelos de Aerolíneas Argentinas, suspender la venta de nafta a Cubana de Aviación y boicotear las relaciones diplomáticas.
Las tres organizaciones reafirman su constante solidaridad y apoyo incondicional a la Revolución Cubana e instan a movilizarse en toda Argentina y a organizar iniciativas en este sentido.
Manifiestan su disposición para articular una activa campaña de solidaridad internacional en todo el mundo y, en particular, en Latinoamérica, por el fin del bloqueo y las agresiones de Washington contra Cuba.
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