Mediante su perfil en la red social X, la cartera mostró imágenes con los militares al pie del avión y el abrazo de jefes o familiares, mientras subrayó que el Ejército exporta la paz, en una misión que se enmarca en un año.
La víspera arribó a la rampa de la Fuerza Aérea Guatemalteca el XXIV Contingente de Fuerzas Especiales Monusco, en acto presidido por el General de División José Giovani Martínez Milián, Jefe del Estado Mayor.
En una ocasión anterior, el presidente del país, Bernardo Arévalo, expresó sentirse honrado de que sean embajadores de la paz mundial en un país lejano, “que en este momento necesita el apoyo de otros”.
Esta nación tiene 354 soldados distribuidos en ocho países con el objetivo de cumplir misiones de ese tipo, segunda de Latinoamérica por detrás de Uruguay (930), destacó en abril del año pasado el estatal Diario de Centro América.
“Este año contamos con el dato más alto de participación de militares en misiones de paz”, remarcó el ministro de la Defensa, Henry Sáenz, quien detalló que los efectivos se encuentran integrados en contingentes, equipos de observadores y personal de apoyo.
Así en Líbano, Abyei (área entre Sudán y Sudán del Sur con estatus administrativo especial), República Centroafricana, Colombia, Haití, Yemen, Sudán del Sur y República Democrática del Congo.
La presencia sostenida de Guatemala en estas operaciones aumentó desde 2021, cuando se registraron 178 efectivos en servicio, 2022 con 179, en 2023 llegaron a 221 y en 2024 a 211, subrayó el reporte.
En el año 2006, ocho militares guatemaltecos de la misión de observación de las Naciones Unidas murieron y cinco más resultaron heridos en un ataque de las fuerzas rebeldes.
El reporte más reciente y relevante ocurrió a finales de enero del periodo anual anterior, cuando se confirmó que soldados del contingente chapín resultaron heridos durante enfrentamientos en aquella región.
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