Un pronunciamiento de Solicuba, Colectivo de Pensamiento y Cultura, señala que, en ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusa a Cuba de ser la “principal amenaza contra la seguridad nacional de los Estados Unidos”.
Añade que tal afirmación sólo se explica “por la voluntad del Imperio de destruir a la Revolución acabando brutalmente con la Patria de Martí y de Fidel, y con su pueblo”.
Añade que la acusación a Cuba de vincularse con “enemigos de Estados Unidos y con fuerzas radicales” que hostilizan al país del Norte en diversos cofines del planeta; es “un brulote orientado a justificar lo injustificable”.
Agrega que lo cierto es que Estados Unidos ha resuelto sancionar con la extrema elevación de aranceles a los países que envíen petróleo a la nación caribeña.
El objetivo es “quebrar la ayuda solidaria y generosa de México a Cuba y que permie el natural abastecimiento de carburantes que requiere el país receptor” e impedir el comercio entre Venezuela y Cuba establecido por la voluntad de sus gobiernos y pueblos.
“Se trata, sin duda, de un nuevo paso y una nueva acción que revela la esencia genocida de la política de Washington”, advierte el colectivo solidario.
Frente a esa agresión, prosigue, “el mundo entero ha eschado lo que el gobierno cubano ha denunciado siempre: el bloqueo criminal impuesto hace 66 años con el propósito de acabar con Cuba y su ejemplo de dignidad y de coraje”.
Destaca por otra parte los históricos lazos de hermandad entre Perú y Cuba, pueblos que se han dado mutuamente la sangre, que han luchado juntos por el progreso y el desarrollo, que han actuado uno al lado del otro promoviendo la amistad y la colaboración.
Llama, por tanto, «a cerrar filas en defensa de principios fundamentales: la Independencia, la soberanía y la protección de sus recursos fundamentales”, asegura.
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