“Es imposible pararlos”, dijeron autoridades y responsables de parques nacionales de esa sureña provincia, según cita el portal de noticias ElDestape.com.
En particular, las llamas avanzan en el Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas, mientras bomberos y brigadistas enfrentan condiciones climáticas extremas y esperan la llegada de lluvias, pero estas demoran, mientras un viento seco aviva el incendio y lo expande.
Explican que las altas temperaturas, baja humedad y la alerta por vientos crecientes no auguran un panorama de alivio. Según estimaciones oficiales, el fuego ya consumió más de 45 mil hectáreas en distintos puntos de la provincia.
“Es imposible frenarlo”, advirtió Rubén Oliva, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut en declaraciones a Radio Mitre, al describir la magnitud del incendio que mantiene en vilo a brigadistas y autoridades. Cientos de familias han sido evacuadas; muchas casas y comercios han sido consumidos por las llamas.
El dirigente explicó que los principales focos se concentran en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia, donde las condiciones climáticas continúan favoreciendo la propagación de los focos ígneos.
Oliva detalló que el incendio presenta un frente activo de gran intensidad. “Tenemos un frente, una cabeza de fuego que sigue muy activa. Se siguen haciendo muchísimos cortafuegos, anclajes, trabajando con línea directa de agua”, señaló.
El titular de la Federación de Bomberos también alertó sobre una situación climática inusual para la región. “Algo anormal es que durante tanto tiempo tengamos en la Patagonia tantas semanas de temperaturas tan altas”, afirmó, y remarcó que esta anomalía complica las tareas de control y extinción.
El gobierno de Javier Milei, blanco de intensas críticas, demoró mucho en declarar la Emergencia Ígnea y asignar fondos a los cuerpos de bomberos para enfrentar el siniestro.
Oliva explicó, según cita ElDestape.com, una reactivación de las llamas en sectores como Marchand, Simón y Piedras Bayas obligó a redoblar el despliegue de brigadas y maquinaria pesada. En localidades cercanas como Cholila, los bomberos mantienen guardias nocturnas para resguardar a la población ante eventuales avances del fuego.
La esperanza está puesta ahora en el pronóstico meteorológico, que anticipa precipitaciones aisladas y un descenso de la temperatura hacia el inicio de esta venidera semana, aunque también alertó por ráfagas que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora, un factor que mantiene en alerta a los equipos que combaten los incendios.
mem/mh













