La movilización recorrió cerca más de 30 kilómetros, desde los distritos de San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador hasta el centro de Lima, protestando contra la interrupción de los trabajos, demorados por errores en el expediente técnico, según informaron líderes de la movilización.
El reclamo está dirigido al Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal), responsable de las obras del proyecto Nueva Rinconada, aprobado hace casi dos décadas e interrumpido en varias oportunidades.
La terminación es requerida por 400 mil familias del lado sur de la ciudad que solo tienen suministro de agua durante unas horas al día y en su primera etapa debe instalar ocho mil 500 nuevas conexiones agua y 20 reservorios nuevos.
El comentarista local Nicolás Lúcar, deploró que millones de peruanos en los barrios del sur de Lima carezcan de agua, al igual que muchas zonas del interior, pese a los discursos sobre la solidez de la macroeconomía y atribuyó la situación a que manejan el Estado elementos “insensibles, incapaces y corruptos”.
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