Atilio Borón, uno de los siete oradores que expusieron sus ideas sobre la agresión a Venezuela, el rapto violento e ilegal de su presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, y las intensificadas amenazas actuales contra Cuba, incluida un bloqueo petrolero, instó a un boicot internacional contra los productos norteamericanos.
Esta acción se mantendría hasta tanto Washington detenga su arreciada hostilidad contra la isla.
El reconocido politólogo argentino lanzó, a su vez, la propuesta de una permanente campaña de solidaridad con Cuba y Venezuela, e instó a defender la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Borón opinó que la masacre en Gaza por el régimen sionista de Benjamín Netanyahu y el ataque a la capital venezolana con el secuestro de Maduro por Washington han roto el orden de legalidad internacional establecido en el mundo luego de la II Guerra Mundial.

El tributo a propuesta de la dirección de la Casa de la Amistad lo apoyaron las dos Centrales de Trabajadores de Argentina (CTA-A y CTA-T), el Partido Comunista de Argentina (PCA), la Asociación Americana de Juristas (AAJ), así como referentes de organizaciones sociales.
Compartieron sus opiniones también con la nutrida concurrencia que repletó el galpón que acoge a ese centro promotor de la solidaridad con la isla la escritora, poeta y periodista Stella Calloni, la exembajadora argentina en Cuba Juliana Marino y la presidenta de la AAJ, Claudia Roca
Integraron, además, el panel de oradores Jorge Kreynes, secretario general del PCA; Daniel Jorajuria, de Relaciones Internacionales de la CTA-A; Andrés Larisgoytia, exponente por la CTA-T, y el encargado de la embajada cubana, Leonardo Baxter.
Calloni abogó por la necesidad de poner fin a la feroz guerra económica contra Cuba y llamó a exigir la retirada de toda la unidad naval de Estados Unidos del Caribe y las amenazas que representa para toda la región, mientras La exdiplomática Marino explicó en qué consiste el bloqueo y compartió sus experiencias durante su misión en La Habana.
Kreynes calificó de ridícula la declaración por Donald Trump de que Cuba es una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de Estados Unidos. “Realmente, resulta humillante para una gran potencia decir eso de un pequeño país”, y exhortó a convocar una gran campaña de apoyo a la isla y a todos los pueblos de Nuestra América, para lo cual llamó a fijar una fecha para coordinarla.
La jurista Claudia Roca ilustró cómo con sus políticas agresivas la administración de Donald Trump está violando las leyes internacionales, y refirió que ella junto a otros referentes de los derechos humanos denunciaron a ese presidente ante la Corte Internacional Penal.
Destacó la nobleza y justeza del pueblo cubano y para graficarlo enumeró los programas solidarios como el Yo si puedo, Operación Milagro, los miles de médicos cubanos que han curado y salvado vidas alrededor del mundo.
El homenaje lo cerró Baxter quien en emotivas palabras fijó la posición de La Habana en el intensificado conflicto de Washington contra la vecina isla. Recalcó que Cuba está dispuesta a entablar un diálogo con el gobierno norteamericano pero sin condicionamientos y sobre la base del respeto mutuo.
Ante exclamaciones de “Presente”, el diplomático nombró a cada uno de los 32 combatientes cubanos que ofrendaron sus vidas en el cumplimiento del deber.
Aseveró que el arma más potente de los cubanos es la unidad, e insistió en que “nuestros 32 héroes murieron pero no fueron derrotados, y así los gobernantes en Washington tuvieron que reconocer su heroicidad con la que se defendieron ante un ataque nocturno con armas de última generación”.
Baxter afirmó que “como somos un pueblo feliz, únicamente podemos apostar por la paz. No somos un pueblo hecho para la guerra, salvo que se nos amenace directamente o que esté en peligro la patria”.
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