Representantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), junto a organizaciones campesinas y colectivos de la provincia de Azuay, expresaron a Kowalik su oposición al proyecto minero Loma Larga, según reportes en redes sociales.
Las comunidades señalaron que la iniciativa, promovida por la empresa canadiense Dundee Precious Metals (DPM), representa un riesgo para los páramos de Kimsakocha, un ecosistema clave para la recarga hídrica de ciudades como Cuenca, una de las principales urbes del sur ecuatoriano.
Las organizaciones entregaron documentación técnica, ambiental y jurídica que respalda su rechazo a la minería metálica, incluidos estudios sobre impactos en fuentes de agua y los resultados de consultas comunitarias y populares realizadas en los cantones Girón y Cuenca, donde la población se pronunció mayoritariamente contra estas actividades.
En el diálogo, dirigentes comunitarios solicitaron que el Estado canadiense no respalde las operaciones de DPM en Kimsakocha y que se abstenga de impulsar inversiones extractivas en zonas ambientales relevantes.
Las comunidades advirtieron además sobre la existencia de procesos judiciales contra defensores del agua, a quienes consideran criminalizados por oponerse a la minería durante el gobierno del presidente Daniel Noboa.
En noviembre pasado Cuenca protagonizó el “quinto río”, como se denominó a la movilización más masiva de la historia de la ciudad en rechazo al proyecto Loma Larga en Kimsacocha.
Aunque el gobierno ecuatoriano ya afirmó que esa iniciativa extractivista no se ejecutará, organizaciones sociales indicaron que se mantienen en alerta.
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