«Para nosotros es importante que, al debatir sobre el futuro sistema de estabilidad estratégica, no podamos abstraernos del potencial nuclear de los aliados de Estados Unidos en Europa, concretamente, el Reino Unido y Francia”, afirmó el vocero del Kremlin en declaraciones a la prensa.
En ese sentido, Peskov dejó claro que, sin estas condiciones, “no serán posibles futuras discusiones», mientras recordó que el presidente del gigante euroasiático, Vladimir Putin, ha hecho referencia a esta situación «en repetidas ocasiones».
Las declaraciones del jefe de prensa de la Presidencia rusa llegan justo dos días antes de la expiración del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, también conocido como Start III o Nuevo Start, el cual llega a su fin el próximo jueves 5 de febrero.
El documento tuvo su rúbrica el 8 de abril de 2010 por los entonces presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Estados Unidos, Barack Obama, asimismo, se prorrogó sin condiciones previas por cinco años en febrero de 2021.
En virtud del acuerdo, las partes se comprometían a reducir sus fuerzas nucleares activas a 700 portadores, mil 550 ojivas nucleares y 800 lanzadores.
Moscú suspendió en febrero de 2023 su participación en el pacto, debido a que Washington «destruyó la base legal en materia de control de armas y seguridad» al poner a actuar la infraestructura militar de la Alianza Atlántica en contra de Rusia.
No obstante, las autoridades de la nación eslava siempre han declarado la intención de cumplir con las restricciones previstas dentro del plazo de vigencia del acuerdo.
En septiembre del pasado año, el jefe de Estado ruso afirmó que Moscú está dispuesta a seguir adhiriéndose al tratado durante un año más tras su expiración, si Washington adopta una medida similar.
Al comentar la iniciativa de Rusia, el mandatario estadounidense, Donald Trump, la calificó inicialmente de «buena idea». Sin embargo, hasta el momento no ha mostrado preocupación por el posible fin del Tratado.
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