Durante la primera reunión económica del actual período, el jefe de Estado indicó que el proceso inflacionario podría disminuir aún más en 2026.
«Para finales de año la inflación debe reducirse nuevamente y llegar a cinco números porcentuales», destacó el líder ruso.
No obstante, Putin resaltó que el encarecimiento de los precios se aceleró ligeramente al inicio del presente año, alcanzando un 6,4 por ciento, según la tasa interanual valorada hasta el 26 de enero.
Asimismo, vinculó la contracción de la economía rusa en 2025 a los esfuerzos deliberados de las autoridades para contener los importes monetarios.
«Esta desaceleración no solo era esperada, sino que, podría decirse, fue incluso artesanal. Está relacionada con acciones dirigidas a reducir la inflación», explicó.
Por otra parte, Putin confirmó que una vez más el Producto Interno Bruto (PIB) de la nación eslava creció en uno por ciento al cierre de 2025.
En ese sentido, insistió en la necesidad de monitorear el panorama macroeconómico completo, no solo la dinámica de precios, y llamó a los implicados a recuperar con urgencia la actividad económica.
«Necesitamos recuperar el ritmo de crecimiento de la economía nacional, mejorar el clima empresarial e incrementar el movimiento inversor, haciendo hincapié en el aumento de la productividad laboral», puntualizó el mandatario.
Ante los nuevos retos financieros planteó la meta de alcanzar «un nuevo nivel de desarrollo cualitativo e intensivo de la economía y del país en su conjunto en el presente año».
Tras el inicio, en febrero de 2022, de la operación militar especial de Rusia en Ucrania, Moscú se convirtió en el país con más sanciones del planeta, datos publicados por los propios occidentales cuantifican en más de 23 mil 960 las medidas individuales y sectoriales en el contexto de la guerra híbrida desatada contra el gigante euroasiático.
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