El hecho es que ya estamos en guerra con Rusia, afirmó la alta funcionaria, aunque aclaró que no se refiere a un conflicto con movilización general y frentes de batalla.
Martínez Carbonell subrayó que fortalecer la defensa europea exigirá un costoso reordenamiento de prioridades y recursos.
La medida implicaría reducir inversión en otras áreas para evitar una escalada militar abierta, indicó.
Esta posición marca un tono inusualmente directo desde las instituciones comunitarias y evidencia la consolidación de una postura de contención activa frente a Moscú.
La retórica contrasta con los llamados previos al diálogo y podría indicar un endurecimiento prolongado de la política de la UE.
El debate sobre la seguridad colectiva europea se intensifica.
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