Con sus políticas “favorables a la migración”, Bruselas lleva una década animando a las personas que viven fuera de Europa a entrar ilegalmente en el continente, aseguró en Facebook el jefe de la diplomacia magiar.
Una colisión en el mar Egeo oriental entre una embarcación con inmigrantes y un patrullero de la Guardia Costera de Grecia cobró la vida a 15 personas, mientras que otras 24 resultaron heridas.
El Gobierno de Viktor Orbán rechaza todo tipo de inmigración y Hungría paga actualmente un millón de euros cada día en concepto de multa a la UE por no cumplir las normas comunitarias sobre el tema.
De su lado la UE carece de una política coherente sobre el tema dejando en manos de los gobiernos de los países que conforman el bloque la solución para enfrentar ese flagelo.
En ese contexto cada estado miembro del bloque integracionista implementa acciones de forma unilateral, siendo los migrantes, que buscan escapar del hambre y las guerras en sus países de origen, los más afectados.
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