Por otra parte, los costos de los alimentos procesados aumentaron un 2,2 por ciento, mientras que la subida afectó también a los servicios relacionados con la vivienda, así como a los servicios recreativos, culturales y de cuidado personal con alzas de 4,4 y 3,0 puntos porcentuales, respectivamente.
En enero, la inflación subyacente, que se calcula excluyendo a la energía y a los alimentos no procesados, fue del 1,8 por ciento, precisan en este análisis los expertos del Istat.
El estudio indica que, en enero de 2026, los precios de los bienes registraron una disminución del 0,2 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el costo de los servicios creció interanualmente en 2,5 puntos porcentuales.
Por tal razón, sobre la base de esos resultados, la brecha entre los sectores de servicios y bienes llegó hasta los 2,7 puntos porcentuales, agrega la fuente.
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