En un discurso pronunciado en el Palacio de Planalto, durante el lanzamiento del Pacto Nacional de Combate al Feminicidio, el mandatario advirtió que cada seis horas una mujer pierde la vida en el gigante sudamericano únicamente por ser del sexo femenino, lo cual calificó como una tragedia cotidiana que interpela al Estado y a toda la sociedad.
Además, citó datos de una encuesta del Senado, según la cual el 27 por ciento de las brasileñas declaró haber sufrido algún tipo de violencia doméstica o familiar en 2025, y subrayó que esas agresiones ocurren incluso mientras se adoptan compromisos institucionales para enfrentarlas.
Lula rechazó la idea de que la violencia doméstica sea un asunto privado. “Cada gesto de violencia es un feminicidio anunciado”, expresó el gobernante, al tiempo que instó a no guardar silencio ante gritos, amenazas o agresiones.
El jefe de Estado sostuvo que el combate al feminicidio debe trascender los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial –firmantes del pacto este miércoles- y convertirse en una causa de toda la sociedad, con un llamado especial a los hombres para asumir un rol activo en la prevención de la violencia.
Por su parte, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, dijo que las cifras son impactantes y no se puede normalizar esta situación, al tiempo que describió el feminicidio como una violación de los derechos humanos que debe ser sancionada y erradicada.
Es necesario prevenir, exigir responsabilidades y proteger, los cambios en la ley deben ir acompañados de un cambio de mentalidad en el Estado, en la sociedad y, sobre todo, en las familias, consideró.
A su vez, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, abogó por normativas más estrictas para combatir el feminicidio y la violencia contra las mujeres.
Según indicó, la agenda implica «endurecer nuestras leyes» y la acción conjunta del gobierno federal, los estados y los municipios, con la participación de las fuerzas de seguridad y el castigo inmediato de los agresores.
En una línea similar, el titular del Senado, Davi Alcolumbre, afirmó que la lucha contra ese flagelo es una responsabilidad compartida entre los poderes y reforzó el papel del Legislativo en ese sentido.
De acuerdo con la Presidencia brasileña, el Pacto firmado hoy establece un compromiso integrado para combatir ese tipo de violencia letal, con acciones centradas en la prevención, la protección, la rendición de cuentas de los agresores y la garantía de derechos.
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