En un comunicado, la Presidencia señala que el pacto “consolida una relación estratégica entre los dos países basada en la apertura económica, en reglas claras para el intercambio internacional…”
Añade que su objetivo es: “reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y promover la inversión en sectores estratégicos como la minería, los minerales críticos, la infraestructura y la tecnología”.
El acuerdo marco que anunció Trump en noviembre es el mismo para varios países latinoamericanos como Ecuador, Guatemala y El Salvador.
Además de la reducción de aranceles, estipula el acceso a los mercados agrícolas, inversiones en minerales críticos y normas ambientales.
El canciller argentino, Pablo Quirno, compartió por X que entre los lineamientos están el compromiso de prohibir las importaciones desde países que no respeten normas laborales ni prácticas mercantiles (en clara alusión a los países asiáticos en especial China), disminuir la intervención estatal que afecte el comercio bilateral y facilitar el comercio digital.
En materia de aranceles, el comunicado remarca que Argentina dará acceso preferencial a productos norteamericanos como medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos y una amplia gama de productos agrícolas.
Como contraparte, Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso farmacéutico.
Quirno expresó que ambos países se comprometieron a mejorar las condiciones de acceso bilateral y recíproco a los mercados de carne de res, renglón descrito como el más beneficioso para Argentina.
Por el contrario, industrialistas argentinos esperaban más para los sectores de acero y aluminio, puntualmente en este último, cuya buena parte de la producción doméstica tiene al mercado norteamericano como destino.
El acuerdo insta a cooperar para estabilizar el mercado mundial de soja, producto en el cual Argentina y Estados Unidos son competidores. También se mencionó la importancia de respetar normas ambientales en la producción de madera y derivados, minería y pesca.
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