Alckmin hizo la valoración al encabezar, junto al primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, la VIII Reunión de la Comisión de Alto Nivel de Cooperación Brasil-Rusia, mecanismo bilateral que fue retomado tras más de una década sin encuentros formales.
De acuerdo con el vicepresidente brasileño, el volumen comercial registrado el pasado año (de 11 mil millones de dólares) no refleja las posibilidades reales de cooperación entre Brasil y Rusia, dos economías con amplio desarrollo industrial, tecnológico y científico.
Además, defendió la ampliación de las inversiones rusas en Brasil, especialmente en sectores estratégicos como energía, fertilizantes, industria química, infraestructura y manufactura avanzada.
También se refirió a las oportunidades para que empresas brasileñas aumenten su presencia en el mercado ruso, particularmente en rubros como alimentos procesados, maquinaria, equipos industriales, dispositivos médicos y tecnología vinculada al agronegocio.
Por su parte, Mishustin expresó que su país está dispuesto a compartir con Brasil sus logros en el desarrollo de tecnologías de energía nuclear con fines pacíficos, y a desarrollar la cooperación en ámbitos como la inteligencia artificial, los servicios públicos digitales y las soluciones automatizadas.
El primer ministro sostuvo que, para la realización exitosa de los planes comunes, es necesario aumentar los pagos recíprocos en monedas nacionales, desarrollar la interacción bancaria directa y utilizar de manera más activa una arquitectura de pagos y liquidaciones independiente, formar corredores de transporte modernos y crear nuevas cadenas logísticas de producción.
Destacó que la visita de la delegación rusa a Brasilia se realiza por encargo del presidente Vladimir Putin, quien ha subrayado ambas naciones, fundadoras de los BRICS, son aliadas coherentes y afines en lo que respecta a la formación de un orden mundial verdaderamente justo y multipolar.
Brasil es para nosotros el principal socio económico externo en América Latina, y representa aproximadamente la mitad del volumen total de comercio de bienes con la región, además de mantener posiciones líderes en el mercado nacional entre los proveedores de carne y café, indicó.
Por su parte, Rusia cubre alrededor de una cuarta parte de las necesidades de Brasil en importación de fertilizantes minerales. «Esta cooperación mutuamente beneficiosa nos permite aportar conjuntamente una contribución significativa a la garantía de la seguridad alimentaria”, resaltó.
Según medios brasileños, el mecanismo bilateral que se reúne este jueves permitirá establecer grupos de trabajo permanentes y una hoja de ruta orientada a ampliar el comercio, las inversiones y la cooperación estratégica en los próximos años.
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