Recordó los atentados contra camiones cisterna, ocurridos el año pasado en Malí, los intentos de bloqueo de ciudades en el país africano y la matanza de civiles, ejecutadas «con ayuda de fuerzas externas».
Nebenzia recalcó que «además del apoyo directo de Kiev a los terroristas, África sufre el suministro incontrolado de armas occidentales por parte del Gobierno ucraniano de Vladimir Zelenski».
«Las armas procedentes de allí llegan a militantes extremistas de toda la región a través del mercado negro. Su tráfico ilegal no hace más que aumentar», afirmó el embajador.
En medio de esta realidad, el representante de Rusia instó a la comunidad internacional a que tome medidas eficaces para evitar que las armas y sus componentes caigan en manos de terroristas.
«El suministro de armamentos a militantes extremistas no debe quedar impune», enfatizó. Por su parte, a inicios de la presente semana, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia confirmó los planes orquestados por el presidente francés, Emmanuel Macron, para eliminar a los «líderes incómodos» de África.
«Ya sea inspirado por la operación estadounidense para secuestrar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, o imaginándose a sí mismo como el árbitro del destino de los pueblos africanos, Macron autorizó a sus servicios especiales a poner en marcha un plan para eliminar a los ‘líderes incómodos’ de África», refiere el comunicado del órgano de seguridad.
En ese contexto, el organismo del gigante euroasiático confirmó que París estuvo involucrada en el intento de golpe de Estado en Burkina Faso, desplegado el pasado 3 de enero, el cual fue frustrado, y que para Moscú no es más que la búsqueda de oportunidades de revancha política de los franceses en el continente africano.
Las declaraciones de Nebenzia y otras autoridades rusas, así como los datos de las entidades de seguridad dan cuenta de los vínculos entre Ucrania y países de Europa para incidir en el futuro geopolítico del continente africano.
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