Durante la noche del miércoles, a las 23:39 hora local, se percibió un movimiento telúrico de 4.8 grados en la escala Richter localizado frente a costa de La Libertad, a 33 kilómetros al suroeste de Playa La Zunganera, y a una profundidad de 50 kilómetros.
Para muchos salvadoreños es algo ya habitual aunque otros expresan alarma y temor sobre estos eventos que pudieran aumentar en su magnitud causando destrucción y muerte. Algunos predicen que un evento mayor está por ocurrir, cávalas o supersticiones conformar, a veces, el ambiente de tensión.
Sin embargo para un gran por ciento de la población que ocurran pequeños movimientos ya es normal, casi es costumbre pero siempre hay un temor a lo interno.
En días recientes el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó que durante el mes de enero de 2026 ocurrieron cerca de 213 terremotos y solo 26 fueron percibidos por la población.
Según el boletín sismológico de Medio Ambiente, el cuál una parte fue publicada en su perfil de la red social X, el 77 por ciento de los sismos percibidos ocurrieron frente a la costa de El Salvador o en países vecinos (Guatemala, Honduras o Nicaragua).
Mientras tanto, otros temblores, los que produce el frio, afectan en los últimos días y según las autoridades los vientos fuertes y las bajas temperaturas se mantendrán hasta el domingo próximo.
El pronóstico del MARN indica que luego de una disminución en el viento, este jueves retornará un nuevo evento con ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora, y las temperaturas seguirán frías a nivel nacional, con mayor énfasis en zonas altas, entre tres y 11 ° Celsius.
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