En un comunicado divulgado hoy por Radio Okapi, apuntaron que la cifra corresponde sólo a los territorios de Beni y Lubero, donde este último es el más afectado, con 52 víctimas en apenas un mes.
Los ataques de las ADF causaron también considerables daños materiales, entre los que se incluyen un puesto de salud incendiado, 67 tiendas y 10 casas destruidas, 23 motocicletas quemadas y la destrucción del lugar de reunión de una localidad.
Frente a este aumento de la violencia, que ha provocado el éxodo de miles de familias, la sociedad civil exigió al Gobierno central una reevaluación urgente de las estrategias de seguridad en la región.
“Estas personas desplazadas se encuentran en condiciones humanitarias precarias, huyendo de ataques caracterizados por una crueldad extrema. La sociedad civil denuncia que el miedo impide a los residentes regresar a varias localidades consideradas zonas de alto riesgo”, añadieron.
El rastro de muerte de las ADF en lo que va del 2026 abarca también a la provincia de Ituri, donde cerca de una treintena de personas murieron en las aldeas de Apakulo, Ahombo y Mangwalo, pertenecientes a la jefatura de Walese Vonkutu.
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