La cancillería ecuatoriana confirmó la presencia de la comitiva del país vecino, encabezada por la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
Quito no ha dado detalles sobre el encuentro de este viernes, que será a puerta cerrada y sin cobertura de los medios.
Bogotá, por su parte, emitió un comunicado en el que señalan que esperan llegar a “entendimientos en materia de seguridad y defensa, así como acordar pasos concretos para el pleno restablecimiento de los intercambios binacionales en los ámbitos fronterizo, comercial y energético”.
El intercambio comercial entre las dos naciones vecinas permanece casi paralizado tras la entrada en vigor del arancel del 30 por ciento impuesto por Ecuador.
En la frontera norte, el sector comercial y logístico se mantiene en alerta ante la reducción del intercambio, pese a que Colombia aún no aplica a los productos ecuatorianos el gravamen de igual porcentaje establecido en respuesta a la decisión del presidente Daniel Noboa.
Los aranceles, en vigor desde el 1 de febrero, fueron anunciados por Noboa bajo el argumento de una supuesta falta de cooperación de Colombia en el enfrentamiento al narcotráfico y la minería ilegal.
El gobierno de Gustavo Petro negó las acusaciones y, en respuesta, además de imponer un impuesto equivalente a productos ecuatorianos, suspendió la venta de electricidad a Ecuador, que utilizaba esa energía para compensar su déficit y preservar los recursos hídricos
Luego, Quito decidió elevar el precio del transporte del crudo colombiano por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), donde la tarifa pasó de tres a 30 dólares por barril.
Gremios empresariales de ambos países advirtieron que la aplicación simultánea de los aranceles provocará pérdida de empleos, alzas de precios y riesgos de desabastecimiento en dos economías altamente integradas.
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