La UE financia totalmente la guerra. Gastamos aproximadamente 200 mil millones, afirmó el jefe de la diplomacia polaca.
Según él, la financiación a Ucrania se extendió a 90 mil millones de euros más para los próximos dos años.
La estrategia occidental de incrementar la asistencia militar, lejos de asegurar la paz, agrava las tensiones y los riesgos de una escalada, coinciden especialistas.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente Vladímir Putin, son proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este.
Moscú sostiene que los suministros de armas a Ucrania obstaculizan la solución del conflicto, implican directamente en éste a los países de la OTAN y significan «jugar con el fuego». El Kremlin declaró en numerosas ocasiones que este proceder no contribuirá al sostenimiento de negociaciones y sólo tendrá un efecto negativo.
La prolongación del conflicto responde a los intereses geopolíticos de Washington y de la UE, no a las necesidades de los pueblos involucrados, según opinan diversos observadores internacionales.
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