Según divulgó la cadena Al-Mayadeen, posiciones del ejército israelí en Al-Malikiyah abrieron fuego con ametralladoras hacia las afueras de las localidades de Aitaroun, en el distrito de Bint Jbeil, y Blida, en el distrito de Marjeyoun, ambas pertenecientes a la gobernación de Nabatieh.
Asimismo, un helicóptero israelí lanzó una granada aturdidora cerca de una excavadora en la localidad de Yaroun, también en el distrito de Bint Jbeil, mientras que la artillería de ocupación bombardeó las afueras de la zona.
Con posterioridad, otro helicóptero lanzó una segunda granada dentro de la localidad.
En el mismo distrito, un helicóptero israelí lanzó una granada aturdidora contra un civil que inspeccionaba su vivienda en la aldea fronteriza de Maroun Al-Ras, mientras que otro artefacto similar fue lanzado en las afueras de la ciudad de Rmeish.
Estos ataques se inscriben en las reiteradas violaciones israelíes de la declaración de cese de hostilidades, emitida con garantías presidenciales de Estados Unidos y Francia el 26 de noviembre de 2024, así como de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en agosto de 2006.
Por otra parte, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) informó que sus soldados avistaron dos drones que sobrevolaban de manera hostil una de sus posiciones, señalando que uno de ellos transportaba un objeto no identificado.
En un comunicado, la FPNUL explicó que los drones ingresaron en una zona que representaba una amenaza directa para la seguridad de sus efectivos, lo que obligó a adoptar medidas defensivas conforme a los procedimientos establecidos.
Poco después, una granada aturdidora explotó a unos 50 metros de los soldados, antes de que los drones se dirigieran hacia el norte de Israel.
La fuerza internacional confirmó que el dron pertenecía al ejército israelí y que cruzó la Línea Azul, en clara violación de la Resolución 1701, recordando a Israel su obligación de respetar dicha línea y garantizar la seguridad del personal de paz.
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