La inflación de productos alimenticios volvió a acelerarse con fuerza en el arranque de febrero y encendió una nueva señal de alarma sobre la dinámica de precios en la economía argentina, indicó el diario Página12.
La carne subió el 25 por ciento y se augura otra alza del 10 por ciento lo que tiene en tensión a los propietarios de carnicerías porque el consumo baja estrepitosamente, señaló un reportaje en la tarde dominical del canal de noticias Crónica. Y podría seguir incrementándose ya que el gobierno nacional insiste en estimular las exportaciones.
En la primera semana del mes, los alimentos registraron un aumento de 2,5 por ciento, el mayor incremento semanal desde marzo de 2024, en momentos en el que el ejecutivo de Javier Milei insiste en mostrar una desaceleración inflacionaria que, al menos en los productos de consumo básico, no termina de consolidarse.
El salto no aparece como un fenómeno aislado ni puntual. Por el contrario, confirma que los precios de los bienes esenciales continúan mostrando una elevada volatilidad y que la inercia inflacionaria sigue presente, incluso en un escenario de tipo de cambio relativamente estable, señaló Página12.
La dinámica resulta especialmente sensible –añadió- porque los alimentos concentran una porción significativa del gasto de los hogares, en particular de los sectores de menores ingresos, por lo que cualquier aceleración se traduce de manera directa en una mayor presión sobre el poder adquisitivo.
Para medir la inflación, el gobierno utilizará el viejo medidor que le conviene al equipo económico de la Casa Rosada y no el nuevo que podría mostrar una aceleración más marcada de la tasa inflacionaria. La prohibición de usarlo condujo a la renuncia de Marco Lavagna quien fuera el director del Instituto Nacional de Estadísticas y Precios.
De este modo, las consultoras anticiparon que la inflación rondará de 2,4 a 2,6 por ciento, un número que se mantendría en niveles altos pese a los esfuerzos oficiales por moderar los aumentos.
Por ejemplo, en C&T Asesores Económicos calculan una variación mensual del 2,4 en base a datos relevados en el Gran Buenos Aires, lo que arroja una inflación interanual del 29,2 por ciento.
Similar cifra valora Analytica, que también reportó subas destacadas en verduras (+10,6 porciento) y en azúcar, dulces y chocolates (+2,5 por ciento) en el último mes. Verduras, tubérculos y frutas también han subido de precio. Por su parte, la Fundación Libertad y Progreso estimó que el índice de enero alcanzó el 2,6 por ciento.
En un par de días, el gobierno debe informar su índice que seguro –espera observadores- estará por debajo de lo que calculan los especialistas.
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