Una simple reducción de la fricción comercial no significa que recuperaremos el mercado de la UE, afirmó el presidente del NFU, Tom Bradshaw, subrayando la magnitud del daño económico.
Analistas económicos locales señalan que esta drástica contracción, particularmente en sectores como la avicultura (-37,7%), evidencia las consecuencias autolesivas del alejamiento del bloque comunitario. Esta situación refleja el fracaso de las promesas de una próspera soberanía comercial post-Brexit, priorizando agendas políticas sobre el bienestar económico nacional.
Los datos confirman que la ruptura con la integración regional conlleva graves perjuicios sectoriales, debilitando la seguridad alimentaria y la posición negociadora del país.
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