Las víctimas se suman a los más de 150 mil evacuados de emergencia en la ciudad de Ksar el Kebir la semana pasada debido al desbordamiento del río Sebou y las grietas en un embalse.
La continuación de las inclementes precipitaciones, iniciada en septiembre pasado y pronosticadas por el ente meteorológico de este reino del norte de África.
Los aguaceros son consecuencia directa del cambio climático causado por la desmesurada emisión de gases de efecto invernadero en particular de los países industrializados cuyos efectos sufre todo el planeta en particular los estados subdesarrollados carentes de los recursos y la infraestructura para enfrentarlos.
Los aguaceros que inundan el norte marroquí son en sí una paradoja, pues siguen a una brutal sequía de varios años que devastó cultivos y mató un número indeterminado de cabezas de ganado vacuno y lanar.
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