Según un comunicado emitido por la Gobernación de Idlib, las condiciones climáticas llevaron al desplazamiento de 931 familias, equivalentes a unas cinco mil 142 personas.
Asimismo, diecisiete campamentos sufrieron derrumbes totales como consecuencia de las lluvias torrenciales, lo que afectó a 494 familias que perdieron completamente sus refugios y pertenencias. Otros siete campamentos registraron daños parciales, impactando a 437 familias.
La Gobernación señaló que los equipos de respuesta continúan desplegados sobre el terreno para evaluar las necesidades urgentes y documentar la magnitud de los daños, en coordinación con servicios locales y organizaciones humanitarias, con el objetivo de garantizar una asistencia rápida y eficaz a los damnificados.

En paralelo, las fuertes lluvias causaron víctimas mortales en la provincia costera de Latakia. La Defensa Civil Siria informó que dos niños murieron tras ser arrastrados por inundaciones repentinas en la zona de Ain Issa, mientras que un tercer menor logró ser rescatado con vida.
Los equipos de emergencia continúan además las operaciones de búsqueda de dos civiles desaparecidos en la localidad rural de Al-Asaliyah, donde tres personas quedaron atrapadas por la crecida de las aguas.
Las autoridades advirtieron que la situación humanitaria sigue siendo crítica, especialmente para las familias desplazadas que residen en campamentos precarios, y reiteraron el llamado a intensificar la ayuda y la coordinación humanitaria ante la persistencia de condiciones climáticas adversas.
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