La amplia movilización es coordinada por el denominado Comité de las Olimpiadas Insostenibles (CIO), creado desde hace poco más de un año, el cual junto a grupos ecologistas, movimientos sociales, sindicatos y organizaciones políticas, critica principalmente los altos costos del evento, junto a los daños causados al medio ambiente.
Los manifestantes ocupan desde el pasado 6 de febrero el Palasharp, una gigantesca instalación deportiva ubicada en el barrio milanés de Lampugnano, la cual se encuentra abandonada desde el año 2011, desde la cual el CIO organiza las acciones, apunta un reporte publicado este lunes en el sitio digital del diario Il Giornale.

Inicialmente se estimó destinar unos mil 500 millones de euros para financiar los preparativos de estos juegos, pero finalmente se invirtió cuatro veces esa cantidad, y algunos proyectos se consideran condenados al abandono, con costos de mantenimiento insostenibles después del evento, indican los organizadores de las protestas.
Entre sus objetivos se encuentra además denunciar la presencia en Italia de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), agencia responsable de recientes acciones represivas y muertes en esa nación, destacados en Milán para proteger al vicepresidente norteamericano JD Vance, quien asiste a estas olimpiadas.
Como parte de las acciones, se destacó la gigantesca marcha que recorrió las calles de Milán durante la tarde del pasado sábado, la cual partió de la Plaza medallas de Oro en dirección a la zona de Corvetto, por una ruta diseñada por las autoridades para evitar su proximidad a la Villa Olímpica
Más de cinco mil personas participaron en esa demostración, en la que se hubo enfrentamientos con las fuerzas policiales, que utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos y cargas para repeler el avance de los manifestantes, que respondieron con botellas y piedras, con un resultado final de seis detenidos y tres agentes levemente heridos.

En paralelo con estos sucesos, en la cercana ciudad de Bolonia, al norte de Italia, las redes ferroviarias sufrieron interrupciones, con tres incidentes, incluido el hallazgo de un artefacto explosivo rudimentario, además del corte de cables eléctricos en una línea de alta velocidad.
Los investigadores, según la fuente, consideran posible que se trate de sabotajes llevados a cabo por grupos anarquistas, similares a los que afectaron a la red ferroviaria francesa durante los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando las líneas de tren de alta velocidad fueron objetivo de ataques, incluidos incendios provocados.
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