El diálogo por teléfono se efectuó en medio de crecientes temores por un eventual ataque de Estados Unidos, apoyado por su aliado Israel, contra Irán, cuyos dirigentes aseguraron que responderán con toda su fuerza si ocurre una agresión.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de esta nación norafricana precisó que Araghchi elogió el papel de El Cairo en la promoción de la desescalada y su compromiso en avanzar hacia un arreglo diplomático.
También informó a Abdelatty sobre su reciente encuentro con una delegación estadounidense en Omán para abordar el expediente nuclear iraní.
Aunque Teherán insiste en que su programa tiene fines pacíficos, tanto Estados Unidos como Israel acusan a ese país de pretender dotarse de armas nucleares.
Por su parte, el jefe de la diplomacia egipcia ratificó el apoyo de su Gobierno a las negociaciones en curso y llamó a abordar las preocupaciones a través de canales diplomáticos.
Se espera que en los próximos días se realice un segundo contacto entre Washington y Teherán en Mascate, Omán, tras el primero celebrado el viernes último.
Sin embargo, hay diferencias entre los temas a tratar, porque Irán quiere debatir solo su programa nuclear, mientras la potencia norteña exige, además, una limitación del alcance de sus misiles y el fin del respaldo a sus aliados regionales, incluidos el Hezbullah libanés, lo cual rechaza de plano el país persa.
Araghchi también rechazó públicamente cualquier iniciativa que prohíba completamente el enriquecimiento de uranio, aunque dejó una puerta abierta para su limitación.
En las últimas semanas, el Pentágono incrementó sus fuerzas en la región mediante el envío de un grupo de batalla encabezado por el portaviones Abraham Lincoln, así como numerosos aviones de ataque, bombardeos, de guerra electrónica y sistemas de defensa antimisiles.
También Israel comenzó una movilización silenciosa de sus tropas, en especial la Fuerza Aérea, según diversos reportes de la prensa de ese país levantino.
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