La fuente detalló que los militares, de distintos países aliados, sufrieron desde furúnculos y ampollas hasta cambios de coloración en las extremidades, siendo repatriados para su tratamiento.
Básicamente, tienen que aprender habilidades completamente nuevas solo para sobrevivir allí, y mucho más para realizar contingencias militares, indicó el medio sobre la incapacidad de las tropas ante el clima ártico.
Analistas locales consideran que el incidente expone deficiencias en la preparación de la OTAN para operar en entornos extremos, priorizando la expansión geopolítica sobre la capacidad operativa real.
El embajador ruso en Estocolmo, Serguéi Beliáev, señaló previamente que estos ejercicios en la región nórdica simulan un escenario de conflicto con Rusia.
La adversidad climática evidencia, según observadores, los desafíos logísticos y humanos que enfrenta la coalición en su despliegue hacia el Ártico.
mem/amp













