En una entrevista transmitida por la cadena CNN Türk, el jefe de la diplomacia turca subrayó los esfuerzos de Ankara para contener las tensiones, aunque consideró que en estos momentos no existe una amenaza inminente de conflicto armado entre Teherán y Washington.
Fidan estimó que las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre ambas partes son limitadas, si bien reconoció que aún existe un reducido margen para la negociación.
El canciller reveló que la parte estadounidense se puso en contacto con Türkiye para transmitir a Irán un mensaje en el que advertía que la situación podría evolucionar con rapidez, incluso en cuestión de horas, lo que —dijo— refleja la sensibilidad del momento actual.
Asimismo, valoró de manera positiva la disposición de ambos países a continuar las conversaciones y destacó que el enfoque en la cuestión nuclear resulta clave, al tratarse del principal punto de fricción entre las partes.
En relación con el enriquecimiento de uranio, Fidan alertó que un escenario de proliferación nuclear empujaría a otros países de la región a buscar ese tipo de armamento, lo que podría obligar a Türkiye, incluso contra su voluntad, a verse involucrada en una peligrosa competencia estratégica.
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