Los fondos financiarán durante 12 meses un programa integrado en educación, agua, saneamiento e higiene y protección infantil, con el objetivo de respaldar la recuperación de las comunidades más impactadas.
En coordinación con autoridades nacionales se facilitará el acceso a la educación, la rehabilitación de instalaciones escolares dañadas y el fortalecimiento de servicios de protección para menores en zonas de desplazamiento.
A su vez, el donativo permitirá reabrir espacios de aprendizaje, suministrar herramientas digitales y apoyo pedagógico de refuerzo para que los niños retomen sus estudios, además de mejorar las condiciones sanitarias en escuelas.
También se reforzarán los servicios comunitarios de protección infantil mediante la capacitación de 100 trabajadores de primera línea y la adecuación de espacios seguros para la niñez.
Según el Ministerio del Interior, cerca del 87 por ciento de las más de 640 mil personas desplazadas por el conflicto fronterizo regresaron a sus hogares, mientras 86 mil 271 permanecen en campamentos, entre ellas, más de 28 mil niños.
El pleito combina elementos históricos no resueltos, pues la frontera entre Tailandia y Camboya fue cartografiada por Francia en 1907 (época colonial), pero sus distintas áreas sin demarcar han propiciado enfrentamientos a lo largo de los años.
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