Villatoro dialogó con el primer ministro, Ernesto Álvarez, y el titular local de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, con quienes intercambió experiencias sobre medidas legales y judiciales como parte de la lucha contra la criminalidad organizada.
Los anfitriones fueron informados sobre las estrategias aplicadas en El Salvador en el combate a la delincuencia, en que se resaltaron los resultados alcanzados por el país centroamericano.
El primer ministro Álvarez expresó en la reunión que “el intercambio con otros países nos brinda referencias útiles para fortalecer nuestro sistema de seguridad y la capacidad operativa del Estado”.
De otro lado, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, distinguió a Villatoro con el título de “Huésped distinguido de la ciudad de Lima”.
El alcalde sostuvo que El Salvador es un buen ejemplo con sus medidas anticrimen como los centros de prevención y sus decisiones políticas severas, como la creación de instituciones que han venido fortaleciendo la lucha contra la criminalidad.
Añadió que el país centroamericano ha demostrado que “cuando se gobierna con decisión y sin ambigüedades frente al crimen, es posible cambiar el destino de una nación y devolverles la paz y tranquilidad a los ciudadanos”.
Expertos en materia de seguridad consideran que el llamado modelo salvadoreño es inaplicable en ciudades como Lima, que tiene 11 millones 700 mil habitantes, cerca del doble de toda la población de El Salvador.
También señalan que el gobierno centroamericano ha enfrentado a las llamadas maras, bandas cuyos integrantes se identifican con vistosos tatuajes, mientras en Perú hay cientos de organizaciones de diversas modalidades.
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