En un comunicado con motivo del día internacional contra esos crímenes, Guterres señaló que todos las acciones previstas deben basarse en los derechos humanos y el estado de derecho, para que cada persona tenga voz y voto en la construcción del futuro de la sociedad.
Los grupos terroristas explotan sistemáticamente la inestabilidad, el descontrol tecnológico y la fragilidad socioeconómica para atacar e intimidar a grupos vulnerables. Los jóvenes, incluidos los niños, son cada vez más susceptibles a la radicalización a través de las plataformas de redes sociales en línea y entornos de juego no regulados, alertó.
Asimismo, advirtió que la Estrategia Global de la ONU contra el Terrorismo y el Plan de Acción para Prevenir el Extremismo Violento recuerdan que no basta con medidas de seguridad más estrictas.
Debemos abordar la raíz del problema mediante esfuerzos renovados, fortalecer los sistemas educativos, ampliar el espacio cívico y fomentar el diálogo y la confianza, apuntó.
También tenemos que trabajar con todas las partes interesadas, incluido el sector privado y las empresas tecnológicas, para levantar barreras que puedan prevenir esos fenómenos, añadió.
Al concluir su mensaje, instó a construir comunidades resilientes e inclusivas donde el extremismo violento no tenga cabida y la paz prevalezca para todos.
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