“En la etapa actual, es la UE la que impide que el régimen de Kiev llegue a cualquier tipo de compromiso, bajo la promesa de proporcionar todo lo necesario para continuar los combates», acotó la vocera de la Cancillería del gigante euroasiático.
En su habitual encuentro con la prensa semanal, la diplomática recalcó que Moscú sigue abierta a un diálogo equitativo con «quienes sean capaces de contribuir constructivamente» a una solución diplomática de las confrontaciones ruso-ucranianas.
Zajárova insistió que la postura de Rusia ya fue expuesta en detalle al más alto nivel.
Asimismo, destacó que mientras la Unión Europea no entienda que «eliminar las causas profundas del conflicto no es una concesión a Rusia, sino una contribución a la estabilidad y la seguridad a largo plazo en el continente europeo, no se puede hablar de su papel» en la solución del conflicto, argumentó.
En ese contexto, puso como ejemplo de la postura europea la declaración de la jefa de la diplomacia del denominado Viejo Continente, Kaja Kallas, quien comentó a los periodistas el 10 de febrero que prepararía una lista de concesiones que el Kremlin debería hacer para que la UE apoye un acuerdo de paz en Ucrania.
«Las personas normales deben saludar la paz, en cualquier caso, como el objetivo fundamental, como la meta que uno debería aspirar a lograr, como el punto de referencia que habrá que tener en cuenta para elaborar los pasos», remarcó Zajárova ante las declaraciones de Kallas.
A su juicio, tales aseveraciones otra vez confirman el objetivo de la UE de «impedir el fin del conflicto por todos los medios».
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente Vladimir Putin, son proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
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