La tensa discusión comenzó pasado el mediodía del miércoles, mientras en la Avenida de Mayo y la Plaza de los Dos Congresos una multitudinaria movilización, convocada por las principales centrales sindicales del país, exigió que la propuesta sea rechazada porque viola los derechos laborales y precariza el trabajo.
Fuentes legislativas dijeron que el oficialismo introdujo nuevas modificaciones de último momento y se acerca a la aprobación de la reforma laboral en el Senado. Entre ellas mencionaron que las cajas sindicales volverían a tener contribuciones automáticas y habría un cambio clave en la Justicia porteña.
El Ejecutivo necesita más de 36 votos afirmativos para lograr la media sanción en la cámara alta de 72 curules. Según la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, cuentan con el respaldo de 40 legisladores entre propios, aliados y los llamados dialoguistas.
La manifestación, desde la mitad de la mañana de este miércoles, transcurrió de manera pacífica hasta que cinco individuos encapuchados, según mostraron imágenes analizadas por comentaristas en varios canales de televisión, lanzaron cocteles Molotov contra el impresionante despliegue policial de más de cuatro mil 500 agentes, quienes desataron una represión brutal.
La conclusión es que los sujetos son infiltrados a sueldo, pagado por alguien en el Gobierno con la marcada intención de boicotear la pacífica movilización y dar un pretexto al exagerado operativo de seguridad para desatar la furia contra los manifestantes.
En las imágenes se ven cómo estos cinco individuos preparan las bombas incendiarias, pero los policías no los atacan a ellos con bombas lacrimógenas o cañones de agua, sino al resto de los movilizados y después de lanzarlas se ve cómo recogen y se pierden en la multitud.
Un saldo preliminar señala que hubo decenas de heridos, detenidos y retenidos por las fuerzas que integraron efectivos de la Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Aeroportuaria y la Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires.
El gobernador bonaerense y principal figura política en la oposición, Axel Kicillof, participó en la masiva marcha y dijo a la prensa que la propuesta del Ejecutivo de Javier Milei significa volver a políticas antiguas de precarización y pérdida de derechos laborales.
“»No hay un artículo a favor de los trabajadores», aseguró Kicillof, quien estuvo acompañado en la movilización por la vicegobernadora Verónica Magario; Carmen Arias, referente de Madres de Plaza de Mayo, intendentes y otros referentes políticos que están en contra de la reforma.
Consideró cínicas las manipulaciones mediáticas que hacen personeros del gobierno nacional con mensajes confusos para presentar a la sociedad las modificaciones como ventajas para los trabajadores, cuando son todo lo contrario.
Por su parte, Rodolfo Aguiar, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), alertó en el espacio MinutoUno, del canal de noticias C5N, que quienes hoy están registrados bajo un convenio colectivo de trabajo o están sindicalizados perderán derechos.
“Hoy se debate en el Congreso la mayor ofensiva que haya existido en democracia contra los trabajadores. El gobierno recorrió con un maletín algunas provincias y hoy empieza con los sobornos en el Senado. Están gastando millones para llevarnos puestos”, señaló Aguiar.
El dirigente sindical afirmó que el 92 por ciento de los afiliados de ATE respondió a la convocatoria para marchar contra la reforma laboral.
Centrales obreras regionales, organizaciones políticas y sociales, trabajadores autoconvocados y jubilados de provincias desde el Chaco, Jujuy y Catamarca en el norte, pasando por Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Corrientes en el centro y hasta Tierra del Fuego, en el sur, escenificaron masivas manifestaciones. La ciudad de La Plata tampoco se quedó atrás.
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