En declaraciones a Prensa Latina tras el empate a cero de la víspera en el último partido del grupo F contra Belice que les dio la clasificación, el capitán del equipo Deiby Borrel, de La Habana, mostró su alegría por lo alcanzado, algo que no se lograba hace 35 años.
El mediocampista y autor del importante gol de la victoria 1-0 contra Curazao resaltó la unión entre el grupo, “siempre pensando en una familia y saliendo a la cancha a ganar”.
En lo adelante –dijo el natural de La Habana- a entrenar y entrenar para hacer una buena cita del orbe, que es el sueño de todos nosotros.
Afirmó que el choque contra El Salvador fue decisivo, “vimos que si le ganábamos a ellos era el final, pero bueno, no era, si lo fue contra Belice y lo logramos”.
Calificó los tres duelos de importantes, el equipo lo hizo bien y –opinó- fuimos de los mejores que jugamos”. Coincidió con el técnico Sandro Sevillano en que el nivel del torneo estuvo parejo entre las selecciones participantes.
El central Erick Luis La O (de Guantánamo) explicó que hicieron una preparación buena (en la Escuela de Iniciación Deportiva de Cienfuegos y en Honduras), con el sacrificio de todos, el apoyo siempre de los entrenadores y familia.
Creamos una integración entre el grupo y creo que ahí es donde está el resultado que estamos sacando, enfatizó. Todos hicimos el papel que tocaba en el campo, tanto los titulares como los que entraron de cambio, añadió.
Llamó a prepararse bien para el mundial y tener un buen resultado en ese evento también. Solo enfocarse, no desviarse, no bajar, porque ahora tenemos 17 años, reflexionó.
Erick Martín (de Villa Clara), igualmente central, reconoció que la defensa del elenco desde el principio se vio unida, con un mismo pensamiento.
Era buscar que le tiraran menos pelotas al portero, para que tuviera su juego más fácil. “Tratamos de dejarlo todo en el terreno porque queríamos llegar al Mundial”, confesó.
Son niños que ven fútbol, unos seguidores del Real Madrid, del Barcelona, de jugadores como Lamine Yamal, entre otros, pero bien serios para su edad, centrados en su objetivo, que por lo pronto se sitúa en Qatar.
Este torneo universal introdujo cambios importantes: después de décadas celebrándose bianual, la FIFA decidió en 2025 realizarlo todos los años y con 48 selecciones (en lugar de 24).
En la edición de las clasificatorias sub-17 de la región, pasaron, además de los de la mayor isla del Caribe, México, Estados Unidos, Honduras, Jamaica, Panamá, Costa Rica y Haití.
Un combinado de Cuba, en aquel entonces sub16, se estrenó en el mundial de Escocia 1989. Después llegó a Italia 1991.
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