A través de un comunicado divulgado por la Presidencia de RDC, el Gobierno congoleño señala que adoptan la decisión “con un espíritu de responsabilidad, apaciguamiento y búsqueda de una solución pacífica al conflicto”.
Añadió que esta tregua se enmarca en el mecanismo de vigilancia y verificación del alto el fuego, firmado el 14 de octubre de 2025 en Qatar, cuyo objetivo es garantizar un cese de hostilidades efectivo, controlado y duradero mediante un sistema estructurado de seguimiento y atención de incidentes.
“Implica la congelación estricta e inmediata de posiciones, la suspensión de todos los refuerzos militares, el cese de todas las rotaciones ofensivas y el reabastecimiento, la prohibición de cualquier intento de alterar el statu quo sobre el terreno y el fin de todo apoyo externo a los grupos armados que operan en el territorio nacional”, precisó.
Apuntó que también presupone la protección efectiva de la población civil y el respeto del derecho internacional humanitario.
“La República Democrática del Congo reitera que cualquier consolidación unilateral de posiciones militares o cualquier acción destinada a alterar el equilibrio sobre el terreno durante el período de alto el fuego comprometería gravemente la credibilidad del proceso y debilitaría sus perspectivas”, insistió el comunicado.
Reafirmó, asimismo, el compromiso de la RDC con el retorno duradero a la paz, en estricto respeto de su soberanía, integridad territorial y la seguridad de sus ciudadanos.
El Gobierno congoleño reconoció la labor del presidente de Angola, João Lourenço, quien luego de negociaciones con las partes propuso la fecha para la entrada en vigor del acuerdo, y encomió los continuos esfuerzos de esa nación por promover un retorno a la paz y la estabilidad en la región de los Grandes Lagos.
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