Así lo informó el ministro palestino de Finanzas y Planificación, Istifan Salameh, quien calificó la situación de extremadamente peligrosa.
“Por décimo mes, no hemos recibido ni un solo centavo de nuestros fondos, y la situación se ha vuelto extremadamente peligrosa y amenaza nuestra capacidad para brindar servicios básicos”, recalcó.
El funcionario acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de retener unos 13 mil millones de séqueles (unos cuatro mil 400 millones de dólares).
Salameh citó informes de prensa que revelaron los planes israelíes para confiscar ese monto con diversos pretextos.
No tenemos alternativa a los fondos de liquidación, que constituyen alrededor del 70 por ciento de los ingresos de la ANP, explicó el ministro, tras acusar a Israel de robarlos.
Esto no es una crisis pasajera, sino una amenaza existencial para las finanzas públicas, la economía y todo el proyecto nacional palestino, advirtió.
Al respecto, denunció que el plan de Netanyahu y de sus aliados en el poder es destruir a la ANP.
Ante esa situación, señaló que la Autoridad está operando por debajo del estándar mínimo, incluidos sectores vitales como la salud, la educación y la seguridad.
El pasado año cerramos con una deuda de unos 15 mil 426 millones de dólares, la cifra no se debe a la mala gestión de los fondos públicos, sino al robo de nuestro dinero por parte de Israel, estimó. Salameh predijo que 2026 será el año “más difícil financieramente en la historia de la ANP”.
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