Los coches se sienten muy diferentes, pero esto no es nada nuevo y estoy preparado para el reto. Aún es pronto para analizar el rendimiento en detalle y compararnos con nuestros competidores directos, comentó al conductor.
Según el chofer de la escudería británica Williams, la diferencia entre los equipos no es tan estrecha como el año pasado, al menos por el momento.
Lo importante para mí es que hemos identificado las áreas principales en las que queremos centrarnos en las próximas semanas y espero que podamos mejorar gradualmente a medida que nos acercamos a Melbourne, indicó.
La ciudad australiana marcará el 6 de marzo el inicio del Mundial de F-1, consistente en 23 paradas, entre ellas una en México (octubre) y otra en Brasil (noviembre).
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