Con 27 votos a favor de 49 legisladores, el ex secretario general del Partido Democrático Constitucional de Japón resultó electo este viernes al frente de la entidad constituida por esa formación política y el partido budista Komeito.
Ogawa tiene 54 años de edad, su mandato durará hasta finales de marzo del próximo año y, según medios nipones de prensa, la principal misión será renovar la organización tras una aplastante derrota, pues cerró con una reducción de sus escaños de 167 -antes de las elecciones- a 49.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, del Partido Liberal Democrático (PLD), se alzó como la gran triunfadora en los comicios parlamentarios realizados el último domingo.
Por encima de lo previsto, la formación política que lidera la mandataria conquistó más de dos tercios en la Cámara de Representantes.
Este resultado no solo le permitió mantenerse como primera ministra, cargo asumido en octubre anterior, sino que una victoria de tal tipo le confirió mucho mayor poder para impulsar su agenda política conservadora, en la cual figura incluso una propuesta de modificar la Constitución.
Analistas coinciden en que faltó tiempo para consolidar la imagen de la recién creada Alianza Reformista Centrista en una campaña electoral de apenas 12 días, algo bien calculado por Takaichi.
Tetsuo Saito y Yoshihiko Noda, colíderes de la entidad, cumplieron su palabra de dimitir si el total de escaños disminuía tras las elecciones.
Con altos índices de popularidad y el objetivo de recuperar la confianza en su partido, la primera mujer en lograr el máximo cargo del gobierno en Japón consiguió capitalizar este momento político en el que cuenta con un nivel de aprobación cercano al 70 por ciento y, de paso, debilitar a sus rivales.
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