Para los musulmanes de todo el mundo, ese mes sagrado es un período de reflexión y oración. También representa una noble visión de esperanza y paz, señaló Guterres en el texto publicado en la página oficial de la ONU.
Al mismo tiempo, expresó su preocupación por quienes sufren los horrores de los conflictos existentes, el hambre, el desplazamiento forzado, la discriminación y otros crímenes en Gaza, Afganistán y otros territorios.
En estos tiempos difíciles, escuchemos el mensaje perdurable de Ramadán para superar las divisiones, brindar ayuda y esperanza a quienes sufren y salvaguardar los derechos y la dignidad de cada persona, señaló.
Cada año, realizo una visita solidaria especial a una comunidad musulmana y me uno al ayuno. Siempre me voy emocionado por el espíritu de paz y compasión. Que este mes sagrado nos inspire a trabajar unidos para construir un mundo más pacífico, concluyó.
mem/gas













