La agencia Météo France extendió la alerta roja, el máximo nivel en suelo galo, en Gironda y Lot y Garona, así como la naranja en 13 territorios a todo lo largo de la parte occidental, golpeada por vientos de más de 100 kilómetros por hora, fuertes lluvias y marejadas.
Desde ayer algunas zonas fueron asaltadas por las aguas del río Garona, lo cual condujo a evacuaciones, con la previsión de que no dejará de subir el nivel de las mismas hasta mañana.
Según el servicio de referencia público Vigicrues, Francia vive una situación de “inundaciones generalizadas”, sin que pueda vislumbrarse un retorno a la normalidad en varios días.
Las perturbaciones climáticas que se aproximan alimentarán aún más las inundaciones, advirtió la directora del servicio, Lucie Chadourn-Facon.
Durante la madrugada del jueves y el viernes Nils azotó sobre todo el suroccidente del país, con saldo de dos personas fallecidas, el conductor de un camión de carga golpeado por ramas de un árbol y un hombre que trabajaba en su jardín tras el paso del meteoro.
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