Como resultado tangible del encuentro, el mandatario argelino anunció la construcción de un gasoducto que apoyará al gobierno nigerino en sus planes de desarrollo social y económico.
La semana pasada, ambos gobiernos decidieron el regreso de sus embajadores a las respectivas misiones en Niamey y esta capital, después de meses de haberlos llamado a consulta, el escalón más bajo en las relaciones diplomáticas.
El diferendo estalló cuando Argelia derribó un avión no tripulado de Malí, país que con Níger y Burkina Faso integra la Alianza de Estados del Sahel, creada después de que los tres abandonaran la Comunidad Económica de Estados de África Occidental por considerarla demasiado apegada a los intereses de las expotencias coloniales europeas y Estados Unidos.
Aunque Níger y Burkina Faso decidieron relegar el incidente al olvido, Mali sigue reticente a hacerlo, aunque es de suponer que actúen como mediadores entre las partes.
jha/msl













