Durante un encuentro de su formación política Fidesz, Orban afirmó que el partido opositor Tisza pactó en la Conferencia de Seguridad de Múnich respaldar el pacto migratorio europeo y la adhesión de Ucrania, acciones que, según el mandatario, «obedecen órdenes de la Unión Europea y nos arrastran a la guerra» con Rusia.
El jefe de Gobierno húngaro vinculó directamente estas negociaciones con un supuesto plan para involucrar a Budapest en un conflicto directo con Moscú si la oposición llega al poder en los comicios del 12 de abril.
Nuestros amigos integran el campo internacional de la paz liderado por Estados Unidos; ellos se alían con la facción europea belicista, sentenció Orban al presentar la lista de candidatos de Fidesz para los próximos comicios legislativos.
Medios locales consideran que las declaraciones de Orban buscan movilizar a su electorado tradicional ante el ascenso de Tisza, cuyo líder, Peter Magyar, se reunió en Alemania con el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro polaco Donald Tusk.
La denuncia del primer ministro coincide con la campaña electoral húngara, donde la soberanía nacional y la relación con Bruselas se perfilan como ejes centrales del debate público.
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