Recientemente, en la Cámara de los Comunes, el líder interino del Nuevo Partido Demócrata (NDP), Don Davies, instó al gobierno a “apoyar a Cuba frente al agresivo imperialismo estadounidense”, bajo el argumento de que esto daría peso al discurso de Carney en el Foro Económico Mundial, de acuerdo con el reporte de la agencia The Canadian Press.
En la cita global, Carney exhortó a las potencias medias a hacer frente a la intimidación de las superpotencias.
Davies afirmó que Trump se siente «envalentonado por la falta de resistencia» a su incursión en Venezuela, y dijo que Carney «ha guardado silencio» mientras el jefe de la Casa Blanca amenaza a Cuba y al hemisferio occidental en general.
En este contexto, México envió buques de guerra con alimentos básicos y artículos de higiene personal a Cuba, y los nuevos demócratas aseguran que Canadá debería seguir este ejemplo.
Durante una reunión con el primer ministro, el líder del Bloque Quebequense, Yves-François Blanchet, también planteó la necesidad de que Canadá envíe ayuda humanitaria a Cuba, y expresó que los cubanos “no merecen su sufrimiento actual” en una declaración en francés.
«Le pedí al primer ministro que siga el ejemplo de México y acuda en ayuda del pueblo cubano, cuyas condiciones de vida se están deteriorando rápidamente debido al embargo estadounidense”, escribió.
Sin embargo, la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, no especificó si Canadá se pronunciará contra Washington ni ofrecerá combustible o ayuda humanitaria.
En cambio, destacó los esfuerzos para apoyar a los turistas canadienses en la isla del Caribe, ante la suspensión de los vuelos por parte de las aerolíneas canadienses debido a la escasez de combustible que padece la isla.
Como parte de su guerra económica contra Cuba, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, lo que provoca cortes eléctricos y dificultades en los servicios de los que dependen el pueblo cubano y los visitantes foráneos.
Estas restricciones se suman a las más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a La Habana, una política hostil Canadá nunca replicó, sino que mantuvo vínculos con La Habana después del triunfo de la Revolución cubana en enero de 1959, a pesar de la presión estadounidense.
En un evento reciente, atrás, el embajador de Cuba en Canadá, Rodrigo Malmierca, denunció que, con las nuevas medidas, Estados Unidos viola el derecho internacional.
“La política de guerra económica del gobierno de Estados Unidos contra Cuba ha alcanzado su expresión más despiadada en los últimos días. Así es como pretenden que Cuba se rinda: asfixiando nuestra economía y nuestra población», advirtió.
jha/abp













