En los últimos tiempos, el presidente Donald Trump ha acusado al gobierno nigeriano de no realizar suficientes acciones para eliminar a estas facciones, lo cual ha sido negado por las autoridades de Abuja. En tanto, Estados Unidos intensifica su presencia militar en el país africano.
El Gobierno de Nigeria negó cualquier tipo de discriminación a cualquier religión, y apuntó que sus fuerzas armadas combaten a todos los grupos armados que atacan tanto a cristianos como a musulmanes.
En los últimos tiempos, aviones militares estadounidenses llegaron a los estados del norte de Nigeria trasladando tropas y equipos de combates, aunque el vocero del ejército nigeriano, general Samaila Uba, dijo que la función de esos efectivos es solo de entrenamiento.
Nigeria es territorio donde operan facciones islamistas como Boko Haram, establecida desde 2002 en el estado de Borno (noreste) y que en 2015 cambió su lealtad de la red Al Qaeda al Estado Islámico. Además de sus ataques a bases militares y contra funcionarios del gobierno central, extiende sus acciones a Chad, Níger, Mali y el norte de Camerún.
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