Durante declaraciones al diario Gazeta Wyborcza, Boroń señaló que las fuerzas de seguridad trabajan con servicios ucranianos para desmantelar narcolaboratorios y prevenir el accionar de grupos delictivos organizados.
Sabemos a qué se preparan las bandas criminales para el período posterior al cese de las hostilidades, afirmó el jefe policial, citado por el medio polaco.
Analistas locales consideran que la llegada de combatientes experimentados podría exacerbar tensiones sociales, mientras que el tráfico de armas livianas y semiautomáticas se perfila como un desafío para la seguridad regional.
El periódico había reportado previamente que bandas de migrantes ucranianos convirtieron un parque en el centro de Varsovia en un foco delictivo, reflejando el deterioro de la seguridad en zonas urbanas.
La advertencia de Boroń se suma a las preocupaciones de otros países del flanco oriental de la Organización del Tratado del Atlántico Norte sobre las consecuencias a largo plazo del conflicto, más allá de la esfera geopolítica y militar.
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