“Se trata de las unidades de la primera brigada de fuerzas especiales de la Guardia Nacional de Ucrania y la 43 Brigada mecanizada, que se encuentran bloqueadas en la orilla oriental del río Oskol al sur del poblado, el cual pasó recientemente bajo el control de las fuerzas rusas”, destacó el organismo castrense del gigante euroasiático.
En ese sentido, el ente indicó que las Fuerzas Armadas de Ucrania sufren importantes pérdidas médicas debido a la congelación y la hipotermia.
Los efectivos se ven obligados a pasar la noche en trincheras al aire libre y refugios sin calefacción, hundidos hasta las rodillas en el barro, sin comida caliente. Los intentos de encender fuego son fácilmente detectados por los operadores de drones rusos y cualquier posición identificada resulta destruida, explicó el Ministerio.
Los reportes de comunicación dan cuenta de cómo en esta situación, el mando del Ejército ucraniano obliga a sus militares a achicar agua de los refugios inundados.
Así, en una de las grabaciones, un soldado informó a sus comandantes que su trinchera está inundada y la salida completamente congelada, lo que impide que los efectivos escapen.
“Achiquen el agua: uno observa, el otro achica», responde el mando, insistiendo en que están «pensando en cómo ayudar». «No se queden ahí sentados, métanla en bolsas, tírenla, ¡manos a la obra!», ordenan desde las posiciones de la autoridad castrense de Kiev.
Actualmente, las temperaturas nocturnas en la zona de crisis están descendiendo a -6 °C, frío suficiente para causar congelaciones con la ropa mojada.
La alternancia de lluvia y temperaturas gélidas se ha convertido en «un verdadero infierno helado» para los soldados ucranianos, acotó la Defensa rusa.
«El mando de la brigada, secuestrado por sus informes ‘victoriosos’ de operaciones supuestamente exitosas en el sector de Kúpiansk, simplemente no les permite retirarse de sus posiciones», resumió el Ministerio ruso.
Asimismo, confirmaron que lanzaron en la madrugada de este martes un ataque masivo contra la infraestructura energética y militar utilizada por el Ejército de Kiev.
Los objetivos eliminados en la operación incluyen instalaciones del complejo militar-industrial, infraestructura energética utilizada en beneficio de las Fuerzas Armadas, fábricas, depósitos y lugares empleados para lanzamiento de vehículos aéreos no tripulados de ataque.
En el enfrentamiento, las fuerzas rusas utilizaron armas de alta precisión y largo alcance, tanto terrestres como aéreas, además de drones.
El organismo especificó que el operativo se realizó en respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles situados en territorio ruso.
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